En los Estados Unidos la infección por VIH y el SIDA afectan de manera significativa la supervivencia y la salud de las mujeres en edad reproductiva. Los recientes avances en el tratamiento médico de la infección por VIH pueden prolongar la supervivencia de las mujeres.
No obstante, el conocimiento de las manifestaciones clínicas de la infección por VIH sugiere que el espectro de la enfermedad en las mujeres puede diferir del de los hombres; la mayor parte de los estudios sobre enfermedad ginecológica en pacientes infectadas por VIH sugieren que las infecciones ginecológicas son más comunes y difíciles de tratar en esta población que en las mujeres no infectadas.
El ginecólogo, como especialista en salud reproductiva, no sólo debe estar capacitado para tratar la enfermedad ginecológica en las mujeres infectadas por VIH sino que también debe poder derivarlas hacia otros tipos de cuidados. El asesoramiento sobre la anticoncepción, las decisiones relacionadas con la reproducción y la disminución de las conductas de riesgo deben transformarse en parte integral del cuidado ginecológico.
El interés clínico en la infección por el VIH como parte de la práctica ginecológica puede contribuir a prevenir la expansión de esta enfermedad a las mujeres y a partir de ellas.



