
En todos los casos deberá concluirse, en base a la edad gestacional calculada, que nos encontramos frente a un embarazo de la 1ª. Mitad de la gestación (<20 semanas), de pretérmino (20 a 36 semanas), de término (37 a 42 semanas) o de postérmino (> 42 semanas). A su vez si es pretérmino este será leve (35-36 semanas), moderado (32-34 semanas) o severo (< de 32 semanas).
Esto último es de una importancia fundamental, ya que significa que el feto aún no ha completado la maduración de sus órganos y sistemas, y de nacer en ese momento puede presentar una insuficiencia respiratoria por inmadurez de su sistema pulmonar (membrana hialina, síndrome transicional, etc), ictericia por inmadurez del metabolismo hepático, tendencia a la hipotermia, trastornos metabólicos, y mayor probabilidad de presentar infecciones y enteritis necrotizante.
A su vez estos fetos son más lábiles durante el trabajo de parto y parto, teniendo más complicaciones periparto, y pudiendo tener un mayor porcentaje de sufrimiento fetal agudo. Por supuesto estas complicaciones son más frecuentes de observar en relación inversa a la edad gestacional. De ahí surge la importancia de consignar a que grupo de pretérminos pertenece.


