La educación del paciente es un componente habitual de los programas de rehabilitación pulmonar. Para ser más efectiva, se debería incluir a otros miembros de la familia. Los pacientes deben comprender, en términos sencillos, la estructura y función de los pulmones, el proceso de la enfermedad, su patogénesis, síntomas de agudización y los objetivos y especificaciones de la terapia. El paciente informado debe involucrarse en su autocuidado. Alguien del equipo de Atensión Primaria (EAP), con la preparación adecuada, el tiempo suficiente y la paciencia para mostrar el material complejo y a veces difícil a los pacientes con variedad de medios educativos, le debería aportar instrucciones personalizadas y detalladas.
La forma de sentirse y percibir la enfermedad del paciente afecta al cumplimiento de la terapia indicada. Las percepciones del diagnóstico y gravedad de la enfermedad, la confianza en la efectividad del programa y la falta de obstáculos previsibles afectan el grado de cumplimiento. La educación sanitaria, para tener éxito, debe ser extensa en finalidades, pero personificada para satisfacer las necesidades específicas del paciente y su familia.
Los contenidos a abordar por la educación sanitaria son: anatomía y fisiología respiratoria, irritantes ambientales de vías aéreas, infecciones, hidratación, nutrición y medicación.



