Existen numerosas enfermedades que cursan con disnea, tos, y sibilantes (EPOC, insuficiencia cardíaca, fármacos, laringitis y traqueitis, bronquiectasias, tos psicógena, rinorrea posterior, etc.), pero son las cuatro primeras por su prevalencia las que se tendrán más en cuenta.
La eosinofilia y la determinación de la IgE tienen una utilidad limitada ya que son normales en algunos asmáticos y elevadas en otras patologías (parasitosis, tabaquismo, etc.).
La radiografía de tórax es normal en el asma y está indicada en caso de sospecha de complicaciones o para un diagnóstico diferencial.
El prick test es útil para identificar (cualitativamente y semicuantitativamente) los posibles alergenos que no quedan claramente identificados con la historia clínica. Es sencilla de realizar, segura y de bajo coste, siendo una prueba accesible y practicable desde la Atención Primaria. Su interpretación tiene que estar contrastada con la historia clínica.
El estudio de las IgE específicas (RAST) es de utilidad cuando no se puede practicar el prick test o confirmar los alergenos que resultan dudosos.



