En principio -solamente dos o tres décadas atrás- el contenido de la medicina de familia consistía principalmente en el conocimiento derivado de otras especialidades. Las primeras investigaciones en medicina de familia tuvieron la importancia de integrar los problemas familiares en la Atención Primaria de la Salud e insistir en nuevos conceptos, como sistemas familiares, dinámica familiar, APGAR familiar y cuidados de la salud a través del ciclo de vida de la familia. Estudios posteriores incluyeron más problemas biomédicos, especialmente los que involucraban temas comunes en la atención ambulatoria como el cribado para cáncer colorrectal, atención del embarazo y parto normal, el tratamiento de la faringitis o sinusitis. La investigación actual está respondiendo a preguntas importantes para proveer cuidados de salud de calidad con recursos limitados: ¿cuál es el método apropiado de cribado del cáncer de próstata?, ¿cuál es el tratamiento inicial más apropiado para el paciente anciano hipertenso?
La medicina tiene permanentes problemas morales, dos de los cuales son particularmente serios en la época actual: la insensibilidad hacia el sufrimiento y el abuso de poder. Causa del primero es el distanciamiento del paciente por las abstracciones del profesional y del segundo, el gran poder pronóstico y terapéutico de los instrumentos utilizados. El nuevo método clínico tiende a restaurar el equilibrio entre pensar y sentir y requiere una renuncia, o por lo menos compartir el enorme poder que la tecnología ha proporcionado al médico. La etiqueta diagnóstica explica lo que un individuo con una determinada enfermedad tiene en común con todos los demás que la padecen, pero el sufrimiento (malestar) personal es único para cada individuo.



