Denominada también como “síndrome doloroso de la lengua” o “glosopirosis”. Normalmente aparece en mujeres posmenopáusicas con un cuadro tensional o ansioso concomitante. Casi siempre relatan una sensación de quemazón en los bordes linguales, desencadenada por un ligero movimiento. La exploración es normal y el tratamiento una vez descartado cualquier posibilidad de glosodinia secundaria consiste en psicoterapia y ansiolíticos. En la mayoría de los casos el tratamiento es desagradecido y son pacientes que recurren a diferentes especialistas para que les solucionen el cuadro. En ocasiones se produce en pacientes afectados de xerostomía, en donde la falta de salivación habitual, lo que condiciona sensación de sequedad y quemazón bucal. Muchas de estas xerostomías están en relación con la ingesta de fármacos tales como antihipertensivos o ansiolíticos y mejoran al suprimir el fármaco.
Corresponde con la hipertrofia de las papilas situadas en la parte posterolateral del dorso lingual, que se irritan y aumentan de tamaño por factores locales o generales, y que ocasionan al paciente una gran preocupación (cancerofobia). Es más frecuente en mujeres en la segunda etapa de la vida, y cursan con escozor, sobre todo con los alimentos ácidos. El tratamiento consiste en tranquilizar al paciente explicándole la benignidad del cuadro.








