Distinguiremos la eritroblastopenia y la anemia aplásica; la eritroblastopenia (aplasia pura de serie roja) se debe a un proceso que suprime específicamente la diferenciación de los progenitores eritroides con la consiguiente falta de producción de elementos maduros, las causas mas frecuentes son algunos virus (parvovirus B19), la hemólisis crónica, el tratamiento con cloramfenicol o difenilhidantoínas y la supresión inmunológica por linfocitos de estirpe T.
La anemia aplásica (aplasia medular) caracterizada por pancitopenia severa con médula ósea hipocelular en diferentes grados, puede responder a dos mecanismos: la destrucción de las células hematopoyéticas por una noxa o la supresión de la proliferación y maduración de las células primitivas por un mecanismo inmunológico.
Las causas más frecuentes son: exposición o contacto con productos tóxicos (benzol, insecticidas, pegamento) o con radiaciones ionizantes, la administración de fármacos (citostáticos, antinflamatorios, cloramfenicol, hidantoínas, sales de oro, etc.), algunos procesos infecciosos (hepatitis vírica), el embarazo, y muchas causas de etiología desconocida. Los hallazgos clínicos están relacionados con la pancitopenia, como el síndrome anémico, hemorrágico o infeccioso.
Para establecer el diagnóstico es imprescindible realizar una biopsia de médula ósea donde se encuentra escasa o nula celularidad noble hematopoyética, abundantes vacuolas de grasa y cambios tóxicos del estroma.
Los tratamientos actuales de elección consisten en globulina antilinfocítica, trasplante de médula ósea y ciclosporina.



